SEIS PROPUESTAS

La crisis económica que estalló hace 8 años, la estamos pagando "los de abajo", mientras "los de arriba", roban y roban y vuelven a robar con total impunidad (comenzando por la Casa Real), mientras se hacen las damiselas ofendidas cuando se les pilla con la mano en la caja de todos.

Estamos manteniendo a una panda de ladrones sin vergüenza alguna, y hay que acabar con todo esto.

Yo propongo las siguientes medidas de ambito económico:
1.- El Sueldo del Jefe del Estado y del Presidente del Gobierno se establecerá en 120.000 Euros anuales en 12 pagas brutas, con los que deberán hacer frente a todas las necesidades y gastos propios del cargo. incluida todos los conceptos y complementos posibles e imaginables, no pudiéndose superar ese límite bajo ningún concepto.

2.- Los Ministros, Presidentes de Comunidades Autónomas, Alcaldes, etc, no podrán superar el limite de 80.000 euros anuales por todos los conceptos. El resto de cargos públicos no mencionados aquí (desde Secretarios de Estado hasta Concejales) no podrán superar la cantidad de 60.000 euros brutos anuales por todos los conceptos, no dispondrán de medio de transporte a cargo de las instituciones públicas, ni contarán con Servicio de Guardaespaldas a cargo de ninguna institución pública de la que formen parte. El Estado dejará de financiar a los partidos políticos por cualquier vía, obligando a los mismos a financiarse, exclusivamente, con las cuotas de sus militantes. No podrán pedir tampoco créditos bancarios en base ninguna asignación del Estado.

3. Solamente el Jefe del Estado, el Presidente del Gobierno, y los Presidentes de Comunidades Autónomas podrán disponer de coche oficial en razón de su cargo. El resto de cargos de las instituciones públicas se servirán de sus propios y particulares medios de transporte para sus desplazamientos públicos.

4.- El Estado dejará de sostener el funcionamiento de cualquier culto, sea la que sea, y serán esos mismos cultos quienes se encarguen de encontrar sus medios de financiación, y de conseguir que sus fieles las mantengan, sin que el Estado tenga que intervenir para nada. Ninguna confesión estará exenta de pagar los impuestos que todos los demás ciudadanos y entidades estamos obligados a pagar.

5.- Las Organizaciones Patronales y las Centrales Sindicales no podrán recibir ningún tipo de ayuda pública o subvención pública por ningún concepto. La única via de financiación será la que obtengan gracias a sus afiliados.

6.- Todos los mencionado en los apartados anteriores, se verán obligados a presentar todos sus gastos, con todas sus facturas correspondientes, en cualquier momento que les sean requeridos, por los organismos estatales de auditoría que se crearán, sin que puedan oponerse a ella por ninguna vía. La negativa será entendida como sospecha de robo de fondos públicos, y llevará implícita la mayor condena penal y civil posible, pudiéndose llegar hasta la disolución legal de la entidad de la que se trate.

De esta forma, conseguiremos que quienes nos quieran representar sean personas decentes y honradas, que lo hagan por brindar un servicio a la ciudadanía, y no a robarnos a mansalva: estamos dirigidos por una panda de cleptómanos sin vergüenza ni decencia alguna. Es hora de ponerles coto.